Prosa poética, reflexiones..
Tengo una libreta que nunca enseño prácticamente a nadie. El blog no pasará automáticamente a ser esa libreta, pero puede que algo tengan que ver.
Título
Le regalo todo lo que siento a unas cuantas líneas,
que me aportan más que muchas bocas perdidas de las que van y vienen sin un motivo por el que quedarse.
Abro mi pecho en canal para que a fin de cuentas no le llegue a nadie ni un sólo latido. Ni un solo recuerdo. Ni una sola sensación por la que acordarse de mi.
Manos que se pierden rodeadas de narcisismo, miradas confusas o algún guiño que la vida te pone ahí, pa confundir.
La vida es ir comiéndote kilómetros de carretera
con dos gotas de gasolina
y muchas ganas de correr.
Buscar un copiloto
que de vez en cuando te pida parar
porque está mareado de contar líneas de carretera. Y que tú pares. Sin más. Sin entender porqué; sólo porque te acaba de pedir que pares. Si tú eres de las que corre hasta que no puede más, sin obstáculo posible.
A ti, que eres el verano hecho persona, te suena bien la lluvia si va al compás de su respiración.
Rompecorazones por defecto
renuncia a los mecheros,
denuncia su falta de calor
y apaga el último cigarro.
El último guijarro que haces rebotar en el mar.
La última salida de emergencia que atraviesas.
A la mierda los tópicos.
Te quedas con el cuerdo
que encaja
a la perfección
en esa cabecita revólver que tienes; amante a disparar
loca por acabar
con todo aquel que te dijo
que tú
no estabas hecha
para nadie.
Adeus, meu amor.
A súa mirada non ía ligada á memoria
porque eu seguía apreciando nela
todo o menos que tiña de esquecer a nosa fecha.
Sentía o desacougo dunha man que apretaba
cada vez que había tronada,
era como volver a criar un fillo
que en lugar de aprender, desacordaba.
Eu vino murchar,
primeiro a el
e mais tarde aos seus rosais,
que tamén lle dixeron adeus.
Sen sabelo,
dinlle o último bico
e deixou de esquecer,
de chorar,
de estrañar o lugar onde se atopaba.
De cando en vez
todavía o escoito.
Cómo dicía o seu nome en baixo,
como o repetía para non esquecelo.
O mar sabe que non estás,
que facía moito tempo que non estabas...
Menos es nada :)
Controlas el viento a tu antojo y las nubes te rinden homenaje.
Eres de mirada cálida,
familiar.
Las cosas que se viven son más fáciles de describir; pues yo tengo la sensación de haberte vivido a ti.
He de admitir que tengo que rebuscar en mi montón desordenado de recuerdos para visualizar nítidas tus pupilas.
Necesito saberte en las 4 escaciones
y comprobar si es cosa mía
o llevas olor a rosas en el iris
y
que dejes de hacer
que me remueva nerviosa
sin saber muy bien qué hacer;
de mi contigo.
Finjo saberlo todo sobre ti para que llegues algún día y me corrijas. Contarte todo lo que he aprendido de ti en silencio. Estremecerme por descubrir que eres incluso mejor de lo que mis escritos contaban; que me hagas escribir mejor.
Llega ya.
...
Quererte a ti mismo te abre las puertas a querer de verdad.
Querer en paz.
Saber que esa persona es tu cómplice absoluto y sentir su pecho latir metros antes del impacto con el tuyo. Ese rugir de venas cuando se acerca. Y esa sensación de vínculo cuando estáis lejos. Porque no te hace falta estar al lado de esa persona para sentirla y quererla más que a nada.
Vivir la poesía más intensa de todas, la que no siempre tiene sentido, la más complicada. Perderse en un baile de caderas, choques de mandíbulas y siniestro total en la curva de una espalda que se siente mejor que nunca.
El léxico no alcanza a explicarte. Y mira que te lo digo, que eres inefable. Perteneces al mundo del arte como obra y yo soy muy crítica. Doy todos mis duros al caradura que te aguanta la mirada antes de mirarte la boca. Cuentan que Monet negoció contigo para que te comportaras mientras intentaba plasmar tu iris. La leyenda no sé como sigue; tu mirada, sí.
Llámalo como quieras porque la palabra amor esta ya desgastada. Yo me quedo con un ojo guiñado, un choque de manos desgastado y el beso que deja las cosas claras.
Lo la los las
Hay días que no son.
En los que tú no eres.
Y a veces esos días
amenazan con prolongarse unos cuantos días más.
No hay risa que valga para lo tuyo,
te duele el alma.
Pero si hay algo que todo el mundo acaba aprendiendo
es que
el tiempo
es algo increíble.
Termina enseñándote a ver lo bonito,
porque así
mientras pase,
el paisaje será mejor.
Es normal sentirse mal;
es normal llorar.
Sea por lo que sea, es natural.
A veces creemos que una luz se ha apagado,
pero vemos al cielo
y nos damos cuenta de que nos hemos equivocado,
ahora brilla con más fuerza,
porque a lo mejor las suyas no le llegaban.
Todo esto está bien,
pero cuando sientas
que ya has llorado lo suficiente
como para sentirte mejor,
es hora de parar y ver lo más positivo de todo,
comop la luz que ha ganado fuerza ahí arriba.
Suena a Mr. Wonderful pero es lo que hay.
Los recuerdos están para quedarte con lo bueno.
Lo demás no son recuerdos,
son yunques
que no te dejan avanzar.
Menorca y tú.
Busco noches de verano,
busco tu mano,
busco tu abrazo.
Busco no tener miedo a nada si vienes conmigo.
Busco que no duela;
nada.
La risa descontrolada.
Hagámonos autoestopistas sin carreteras,
perdámonos de camino a la playa más bonita que aún no conozcamos.
Encontremos al final el camino. Qué bonito fue que nos diera igual perdernos, si perdidos ya estábamos y nos teníamos el uno al otro.
Fíjate, lo de siempre, no hay mal que por bien no venga.
Quiero ser también fugitiva alguna vez.
Escaparme por la isla y jugar a que tengas que encontrarme
solamente con el rastro de mi olor,
o quizás el rastro de pétalos de margaritas que deshojé preguntándome, ¿amor o locura?
Quizás alguna noche sea de tormenta,
con calor y miedo,
pero la lluvia y los truenos dejan de hacer ruido cuando encuentro hogar en tu pecho y simplemente respiras. Ese sonido eclipsa todo lo negativo.
Quiero mi segundo hogar,
contigo.
Amores a primer disparo.
Hoy vengo a hablarte de ti.
Aunque probablemente no me leas.
Qué raro, ¿No?
Vengo a hablaros de él.
De ese que puede ser cualquiera, desde tu amigo de toda la vida hasta ese chico con el que siempre te cruzas por tu calle favorita. O en el autobús. O en esa cafetería en la que acabaste de rebote.
Ese, que a lo mejor no tiene una sonrisa de infarto, pero qué le vas a hacer, si a ti tanto te puede parar el corazón como te puede provocar taquicardia. Sólo con abrir los ojos. Y si te mira, adiós. Lleva un revólver de 7 balas en la mirada, una para cada vida en la que te cruces con él.
Ese con el que te has imaginado 500 noches ya, como dice Sabina, y lo que darías por respirar en su boca. Coge aliento, porque se te corta la respiración cuando te saluda y su olor te pega de lleno.
Te imaginas cómo de bien encajarían vuestras manos. O su voz diciendo tu nombre.
Lo que darías por una oportunidad. Por un paso bien dado, que a lo mejor no está tan lejano, pero es como si hubiera una valla en el miedo, digo, en el medio. Y es eso, sólo miedo. Falta de confianza en ti misma, nervios o vete tú a saber lo qué.
Pero, ¿qué harías si no tuvieras miedo?
Eso es lo que tienes que hacer. Justo eso es en lo que deriva tu felicidad.
Qué prefieres, ¿quedarte con las ganas o ganarle a las ganas?
Esto NO es poesía.
No considero
haber vivido lo suficiente
como para llamar a esto poesía.
La vida
no me ha otorgado los honorarios todavía.
Espero crecer,
caminar
y perderme.
De todas las maneras posibles
y las veces que haga falta
para darme cuenta
de que dar la vuelta
no siempre es necesario.
Por eso siempre escribo en futuro.
Porque solo son planes
o imaginaciones,
llámalo como quieras.
Cosas que la vida aún no me ha destronado.
Y por eso siempre me remonto a lo mismo
y necesito salir
ahí fuera.
Conocer gente de esa que emiciona,
que solo aporta,
llenas.
Escribir y tachar lo mismo 10 veces si hace falta.
prender, por ejemplo,
a saber acabar un poema.
Nunca acierto a poner el punto y final
.
Canciones.
Me he dado cuenta de que realmente
quiero que me descubran canciones.
Esas que no conocías y pasan a ser tus favoritas
y además
te dicen algo más
de la persona que te las enseñó.
De su voz,
de sus ojos,
de su espíritu.
Que sea inefable en todo lo atañable a su espíritu. Y por mucho que le busque el sentido, me lo quite él a mi por completo.
No sabré hablar de ti mediante metáforas,
porque no sabré buscar posibles comparaciones a tu ser. No te sabré por completo.
Que las canciones vayan seguidas de lugares,
sabores,
sensaciones. De alguna forma juntos.
Que las precedan viajar a ver más mares,
ciudades,
conocer otros acentos,
otros vientos.
Noches de bares.
Y, de pronto,
apúrate esa copa que nos vamos. Que me agarres de la mano y echemos a correr. Y pasemos por portales que nos sabemos de memoria.
Que simplemente vayamos por las calles. Esas que de noche nadie reconoce, que se llenan de música con tus palabras.
Todo eso que cabe en una canción de Andrés,
esas que no me puedes descubrir porque ya son lo mío. Te dejo que me sorprendas, pero los ritmos latinos déjaselos a las discotecas. Puerta afuera.
Seamos música.
De esas.
Sueñas con ser de esas que cuando llegan y dejan su olor,
cambian algo.
Que alguien llegue y te diga: "Todo lo que sale de ti es arte, niña, y créeme cuándo te digo que estás preciosa cuando te quieres como nadie y, además, desprendes luz a cada paso que das cuando sales de ti y dejas de ser tan pequeñita".
Eres alegoría en estado puro y viviente.
Nadie te entiende.
Una vez empiezas a escribir no tienes límites,
y cada vez que lees, tu cuerpo tampoco los tiene.
Ya lo decía tu abuela, "non tes paraxe, filliña".
Sueñas con poder ir por la vida sin miedo, dejando puertas de emergencia abiertas por si alguien tiene que salir en llamas de ti. Combustión. Adrenalina. Si ellos supieran lo mucho que vales.
Llevas las alas escondidas siempre, que no se enteren de que podrías volar.
Cuando dejas pasar a todos por delante de ti, te arriesgas a perder tu turno. Todo por los demás. Y tú sigues sin aprender.
A veces, te escapas un ratito y te encanta cuando puedes ser tú en toda tu plenitud.
Escuchar. Analizar. Aprender.
¿No prefieres ser libre?
Ese hilo rojo que todo el mundo interpreta como nexo entre dos personas.
A veces es algo más parecido a la cuerda floja por la que a veces vamos descalzos
o a la soga que te deja sin aire los pulmones.
Tienes conocimiento de la carencia de libertad,
de que tus alas están atadas, que sientes el viento y las ganas de saltar, pero recuerda que no tienes permitido volar.
Entonces lloras. Te lamentas. Te imaginas qué pasaría si te marchases dando un portazo que se oiga bien y dejando una nota en la mesa que diga: Tarde me di cuenta, de que no te debía mi libertad. Soy mía de arriba a abajo, de tuya nada. Hasta nunca, carcelero.
A decir verdad,
rojas prefiero las uñas
y las bocas
llenas de besos, humo y alcohol.
Lo más parecido a un local de los de antes en esos en que te perdías con un par de copas y ya te encontrarías al día siguiente.
Caminando descalza de camino a casa
con los tacones en la mano,
las medias rotas
y una noche más.
Y libre de astillas, espinas y redes de espino.
Sin límites.
- Confesión de un corazón desesperado y agotado de latir por otros.
(ilustración de fondo: @maria_uve_)
Auto-recordatorio.
Respiro dos veces
y espiro una.
Parece que la intensidad de la lluvia nunca va a parar.
Cuando pienso que no queda nada por escribir, que está todo más que mecanografiado, llega mi escritor favorito y lo hace. Que no sé como lo hace, parece que mi piel pertenece a sus letras, que reacciona nada mas leerlo, pero eso es otra historia ya.
Llega el viento y me despeina, pero me hace verme mucho mejor.
La taquicardia frena. El ritmo vuelve. Y vuelvo a bailar.
Depende de mi que haya luz al final del túnel.
La actitud con la que tome el trayecto.
Elijo si completar el camino de buen humor o simplemente frenarme porque no veo la luz.
Yo podría ser la luz...
Si es que,
me sé el fracaso de memoria,
cada uno de sus movimientos,
y por ello juego con ventaja.
Vamos
a
por
todas.
Tú
tú,
que sin darte cuenta
me has ayudado a poner mis miedos encima de la mesa, respirar hondo,
y gritar que no los quiero volver a ver,
que estoy exhausta de cargarlos a la espalda,
que les digo adiós, hasta siempre.
Me siento en deuda eterna con tus manos,
que me han agarrado fuerte cuando ya habia decidido no sentir nada más, y me han hecho sentirme de nuevo como una niña,
como el primer día de playa del año,
cuando sientes que te espera un verano increíble,
cargado de emociones.
Me has dado tanto,
el valor que me faltaba pera poder valorarme,
que sin más
has decidido que no me querías ver más así,
sin buscar nada a cambio, solo buscas esa sonrisa que indique que todo marcha bien,
y que ya he entendido que tengo que dejar marchar todo eso que me había hecho esto.
A mi me daría vergüenza
A mi me daría vergüenza. Ser la culpable de que el mundo no sea bonito. Vergüenza me daría.
Realmente no encuentro palabras para expresar lo que sea que siento cada vez que me entero de que otra chica (porque mayormente son chicas) tiene anorexia o bulimia, se corta porque odia ser "tan gorda" o "tan delgada", no habla con la gente porque tiene miedo de que la judguen por su físico, que se esconde detrás de ropa ancha, no porque le guste y se sienta cómoda, sino porque no permite que su cuerpo sea visto como realmente es, o demás.
No entiendo que alguien no entienda que cada uno tiene el cuerpo que tiene, sin más. Que lo diferente hace lo bonito. Que, joder, si te quieres a ti mismo tienes el poder de hacer lo que quieras en las manos. Que las modas llegan su límite de aceptación cuando sobrepasan el límite de llegar a hacer sentir mal o tan inseguro a alguien.
Seguro que tú, la persona que siempre tiene algo que decir respecto a la vida de los demás, de pequeñx has visto "El rey león" y te ha encantado. Deguro que el 'hakuna matata' se te quedó grabado, pero no su trasfondo. (Para el que no lo sepa, 'Hakuna matata' significa 'vive y deja vivir')
A día de hoy hablamos de cosas serias sobre las que no sabemos, demasiado a la ligera; acuñamos términos de los que no conocemos su real significado y creemos saberlo todo.
Ojalá llegue el escrito o simplemente la persona que conciencie a la gente de ello, pero por desgracia todo lo que os digan (a lxs que provocan esto) os entra por un oído y os sale por el otro. Que problema tenéis vosotrxs, nadie os judga, os creéis superiores y en chulería e hipocresía no os gana nadie.
Con lo bonita que es la humildad, la sinceridad y la sencillez.
Desde luego, esencias bonitas quedan pocas.
Mis lecturas

Miguel Gane y Defreds. Arte en estado puro.
(blog de Miguel https://nusuntpoet.blogspot.com.es/ )
(tw de defreds: https://twitter.com/defreds?lang=es)
tú te lo pierdes
Te perderás mis clavículas mojadas recién salida de la ducha,
mi pelo enredado,
mi sonrisa de verano
y mi moreno.
Mi falda de vuelo con mis zapatillas
y mis camisetas anchas que tan poco decías que te gustaban,
que tapaban lo bonito que era mi cuerpo, decías.
Mis gafas de sol y mis besos a media luz.
No estoy haciendo nada por evitar que te vayas
pero tú tampoco,
que esto no es lo tuyo, afirmas;
allá tú.
Yo también saldré perdiendo,
pero más será lo que vas a perder tú.
Sé que te mueres por mi culo cada vez que estamos cerca,
pero llegará el día en el que me haya quitado tu espina,
esa que me recordaba todo lo diferente que me habías hecho sentir.
Y dejaré de permitir que me lleves de la mano cada vez que te acuerdas de mi.
O eso, o decides quedarte a contar lunares en mi espalda un ratito más.
Entonces será cuando te des cuenta del poder que tienen el perfume, las rosas y la música, que no hacen otra cosa que recordarte a mi.
Ahí será el punto en el que la balanza se incline hacia mi lado,
y
entonces
me
toque
jugar
a
mi.
¿Me conoces?
Si me conocieras de verdad sabrías lo que me gusta que me toquen la espalda,
que adoro la música en directo y sobre todo si es rock,
que prefiero un libro antes que la televisión,
que las rosas son lo mío y que adoro el mar.
Que el sol y estar tranquila sin nadie más que tú y yo me llega, es más, lo prefiero antes que a nada.
Sabrías que defiendo a los míos por encima de todo y de todos los demás,
que mis ojos esconden mil tormentas,
que creo más en ti que en mi porque en mi ya no creo.
Que soy muy independiente
pero a veces me canso de estar sola
y que me muero si me coges de la mano y me la aprietas,
como no queriendo dejarme machar.
Lo que todavía no sabes es que me muero por ti y por todo eso que provocas en mi,
que calaste bien adentro aún siendo eso que me deja KO intentando olvidarte,
porque lo intento,
pero siempre vuelves
como eso que se dice sobre el asesino y el lugar del crimen.
Hay demasiado que me gustaría soltar,
pero vivo aferrada a ello
porque se que si lo dejo salir y tú te enteras
un
huracán
se
puede
desatar.
Te echo de menos
Y míranos, todo lo que hemos crecido,
por todo lo que hemos pasado
y todo lo que han cambiado las cosas.
No sé si algún día volverá a parecerse a lo de antes, pero,
por si lees esto,
te echo de menos.
Hilo de twitter
Leer ese texto que te remueve por dentro y que te da una hostia de realidad,
que te reclama a gritos que cuentes toda tu verdad,
que le cuentes toda tu versión,
y que le dejes claro todas esas cosas como el..
.."te prometo que voy a estar bien",
cuando en realidad sabías (y sabes) que ni ibas a estarlo ni lo terminas de estar,
que sabes que ninguna lo va a terminar de ver cuando lo mire;
que jugar haciéndole cosquillas con forma de infinito tenía más sentido que sólo un gesto de casualidad.
Que te morías porque no fuese tan fugaz como lo suele ser él,
que aunque siempre le decías: "me tengo que ir ya",
deseabas poder quedarte para siempre;
jugando a ser equilibrista en su sonrisa (real), a sabiendas que tu equilibrio era pésimo,
intentando mantener miles de llamas encendidas a raíz de una vela que te regalaron por casualidad.
Escribiendo tanto cuando tu mente se pasaba días en blanco sin más que un par de imágenes bailando al unísono..
..del sonido de vuestro paso a la vez, o de esas sonrisas, que, sin ruido, llenaban de música el ambiente.
Haz lo que quieras.
Eres en lo que más tiempo he perdido pensando en mi vida. Yo me tomaría eso como un jodido cumplido, ahora tú, haz lo que quieras. Como siempre.
Me das para un libro, ojalá lo leas.
Si te soy sincera, siempre me digo que ya basta de escribirte. Que no gano nada haciéndolo ya que soy una cobarde y nunca te pido que me leas. Me encantaría saber si lo haces, si alguna vez lo has hecho y, sobre todo, que opinas.
A veces tengo todos los sentimientos necesarios dentro, pero me falta el detonante para que salgan disparados y den de lleno en twitter o en mi bloc de notas del móvil. Rara vez es la que me sale escribirte con toda mi sinceridad y cuando lo hago necesito urgentemente darte la posibilidad de leerlo, pero no estoy segura de que lo hagas.
Me encantaría escribir un libro algún día, pero si eso llega a ocurrir, te pediré personalmente que lo leas. O no.
Esa persona
¿Sabes cuando escuchas la respiración de esa persona y te apoyas en su pecho y escuchas su corazón latir? Esa sensación que te parece lo mejor del mundo.
Cuando te acarician la piel justo de la forma que adoras y de te ponen los pelos de punta.
Cuando te dan la mano ese día que tan débil te sentías y te llenan de fuerza el alma; y su mirada de polvo de mariposas, que te vuelve loca.
Que te llenen de amor la vida, vive siempre un poco más.
Que solo se vive una vez,
que te mereces un affaire,
desprevenido,
lleno de locura
y la pasión de su boca oculta.
Ama, ama de verdad,
quiérelo con toda tu intención,
ódialo tanto como lo ames,
cuando lo abraces, respira hondo y siéntelo,
no sabrás si será la última vez que lo hagas
y besa su huracán de sonrisa si tienes la oportunidad.
Y nunca
nunca te arrepientas de querer.
¿Adiós?
No sé en qué momento firmamos una cláusula de olvido en la que estuviera escrito nuestro adiós. Nadie lo dijo. No se escuchó. Tampoco se leyó en periódicos, poemas ni letras de canciones.
Como dice Sesma
"A lo mejor madurar es aprender que se puede decir adiós sin irse
e irse
sin decir adiós."
Aún así,
yo soy de las que cree que si nunca dices adiós
nunca te vas del todo.
Que guardas la esperanza de volver porque siempre es fácil volver a donde fuimos felices, ¿o no?
Hacerse los fuertes en contra de nuestras ganas por volver no sirve de nada,
el amor, la risa y el corazón siempre deberían ganar las guerras.
Somos ajenos a lo que está por venir,
y déjame confesarte
que hace mucho que planifico sobre los pilares de una posible vida
a tu lado;
aunque tú no lo sepas.
06/12/2017
Este texto surje porque acabo de escuchar un "remix" de las canciones que más sonaron este año. El caso es que cada canción me traía un recuerdo nuevo y diferente de algo vivido.
Esto me lleva a pensar si este año ha sido el mejor de mi vida o no y la conclusión a la que he llegado ha sido que no lo sé. Que lo que sacamos al final que cada año no tiene porque ser que este haya sido el mejor ni el peor de nuestras vidas. Simplemente lo hemos vivido, los 365 días. Unos días estábamos más y otros menos.
A lo mejor no hemos hecho todo eso que querríamos, pero para eso llega uno nuevo.
Que a lo mejor nos hemos estado quejando demasiado por tonterías, que seguramente hayamos tenido salud y a nuestra familia y no lo hemos valorado todo lo suficiente. El tiempo pasa, y pasa muy rápido para todos.
Quedan unos cuantos días para que este año acabe, para que una pequeña etapa se cierre y se abra una completamente nueva. ¿De verdad quieres seguir desperdiciando el poco tiempo que te queda? ¿Vas a seguir callandote todos esos enfados?¿O vas a seguir callándote que lx quieres más que a nada?
Deja de ser cobarde, de no vivir la vida, de no atreverte a cosas nuevas. No vas a tener un tiempo infinito al lado de los que más quieres y si no aprovechas el ahora quizás no sea nunca.
De este año me llevo el haber conocido a mis ídolos, el haber empezado un blog del que me siento bastante orgullosa por haberlo llevado adelante cuando pensaba que no iba a funcionar, el haberme sentido realizada con alguna que otra cosa que he conseguido, aunque nunca me valore ni un poco a mi misma. Me llevo el viaje que, de momento, es el de mi vida, y también recuerdos pequeños pero muy importantes al lago de gente increíble.
Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas ya que también sé lo que es el haberlo pasado peor que nunca antes, la presión sobre uno mismo, el no sentirse suficiente y muchas batallas internas.
Pero, hey, que de todo se aprende. Con todo me he hecho un poquito más fuerte o he crecido como persona.
De momento, sigo persiguiendo el yo que quiero ser en el futuro, sin la carrera que amo pero manteniendo mis lazos con el arte, el mar y las personas.
Y tú, ¿qué piensas hacer?
Hazlo
Nunca dejes para mañana
las cosas que le puedas decir hoy.
Te lo digo por experiencia,
porque a veces las oportunidades no vuelven,
vacía todo lo que sientes porque si lo tragas todo al final te ahogas.
Te lo digo por las experiencias,
por estar al borde de ahogarme con mis propias palabras,
que es como ponerse la soga al cuello y saltar al vacío sin un último grito que te podría salvar la vida.
Di los "te quiero" que tengas que decir,
pero solo verdaderos y susúrralos si es necesario.
Si estás enfadado dímelo, explícame qué pasa.
Agárrate fuerte a mi mano cuando tengas miedo y llora si lo necesitas.
Pero nunca dejes de hacer lo que necesitas.
De sentir.
De vivirlo todo.
Luego te arrepientes.
Y te lo digo por experiencia.
No son errores
Nos fuimos por caminos diferentes
pensando que iba a llegar el punto en el que dieran lugar a la misma senda.
No sé qué pasó con las cuentas,
un error de cálculo nos costó toda esa distancia que ahora se siente cuando pasa el frío viento y no nos tenemos como refugio.
Ya sólo queda el vestigio
las huellas de un amor que se quedó a medias,
mis manos frías ya no te echan de menos y
los minutos en punto ya no llevan tu nombre.
Ambos sabíamos que no sería lo correcto,
pero aceptamos,
firmamos el contrato que acabaríamos rompiendo a la vez.
Ambos sabíamos que de nuestros roces saldrían chispas efímeras,
que lo nuestro ya nunca sería un cuento da hadas, si tan siquiera nos escribíamos.
Confundimos los puntos a parte con los puntos que llevaban un fin implícito,
dejamos de tomar medidas, ya ni de nuestros cuerpos las teníamos y decidimos inventarnos que encajaban a la perfección.
Es lo que pasa por vivir el invierno sin dejar de pensar en el verano,
ni el otoño es tan malo ni la primavera trae siempre amores que dejan una huella con forma y olor a rosa.
Vida.
Quiero vivir aprendiendo.
Aprender que nunca merece la pena ahogarse con una gota de agua, que hay quien lucha por nadar mares enteros, con una sonrisa.
Que a veces eso del amor se hace de rogar, como cuando empieza a hacer viento y ni por asomo te imaginas que semejante tormenta venga detrás.
Con eso aprendes que nunca sabes cuándo viene lo bueno ni qué te puede pasar.
Que tienes que dejar de hacer planes y ponerte a trazar líneas por su cuerpo, sin pensar en qué vendrá después, sin tiempo que contar.
Aprender que la playa me acompaña cuando me llevo los pies llenos de arena y la piel llena de sal.
Que un concierto también de vive después del concierto, cuando escuchas esas mismas canciones y te lo vuelves a imaginar, hasta su voz cantando a pleno pulmón su canción favorita.
Que el fresco que hace por las mañanas en verano es lo mejor que te puede pasar, respira hondo y siéntete afortunado, porque lo sigues haciendo.
Sigues viendo el cielo rosa cuando amanece o el sol despedirse en Samil.
Recuerda, todo merece la pena.
Como dice Patricia Benito: si algo no te gusta, cámbialo. Y si no puedes cambiarlo, pues cambia tu actitud.

















